Qué hacer con esto en tu día a día

  • Para entrenos de menos de una hora, el agua es suficiente en la mayoría de casos.
  • Reserva las bebidas isotónicas para esfuerzos largos e intensos, con sudoración alta.
  • Revisa el azúcar añadido si las consumes fuera de ese contexto.

Si compras bebida isotónica para cualquier sesión de gimnasio de 45 minutos, con la sensación de estar hidratándote como un profesional del Tour de Francia, puede que estés pagando por algo que no necesitas.

De dónde viene el mito

Estas bebidas se diseñaron para deportistas de resistencia en esfuerzos largos con pérdida importante de electrolitos. El marketing deportivo trasladó esa necesidad muy específica a cualquier tipo de entrenamiento, incluida la clase de spinning del martes.

Qué dice la evidencia actual

Para entrenamientos de menos de una hora y de intensidad moderada, el agua es suficiente para la mayoría de personas. Las isotónicas aportan valor real en esfuerzos largos e intensos, con sudoración alta — el resto del tiempo, básicamente estás bebiendo azúcar con sabor a frambuesa.

  • El agua cubre las necesidades de hidratación en la mayoría de entrenos cortos
  • Las isotónicas aportan valor real en esfuerzos largos e intensos con sudoración alta
  • Contienen azúcares que, fuera de ese contexto, son calorías innecesarias

Guarda la bebida isotónica para cuando el esfuerzo lo justifique de verdad; para el resto, el agua sigue haciendo su trabajo perfectamente, sin sabor a frambuesa ni marketing incluido.

Bibliografía científica

Fuentes primarias en las que se basa esta explicación, para quien quiera profundizar.